
Un video de una cámara de seguridad de un hotel de Lagos de Moreno en Jalisco (centro de México) muestra cómo siete policías uniformados y armados sacaron por la fuerza a tres ciudadanos que después aparecieron muertos.
En el material audiovisual se percibe cómo los agentes de seguridad llegaron en varios carros, se identifican en la recepción del hotel y detuvieron a estos ciudadanos que, de acuerdo a los garantes del orden, se trataban de "sospechosos del crimen organizado".
Luego se ve que los policías situaron el equipaje en uno de los carros y a los tres secuestrados, en otro vehículo.
La fiscalía de Jalisco que lleva el caso al ver el video, descartó que los ciudadanos fuesen sospechosos de pertenecer al crimen organizado como lo quisieron hacer ver los policías.
Las víctimas, que fueron secuestradas y posteriormente asesinadas, responden a los nombres de César Raúl Alcalá (abogado), Jorge Arredondo (asistente del abogado) y Jorge Bustos (albañil).
Los cuerpos de los tres ciudadanos aparecieron después en una camioneta y la autopsia practicada a los cadáveres demostró que fueron golpeados y finalmente estrangulados.
La Secretaría de la Defensa Nacional de México ordenó la semana pasada la detención del sub comandante operativo Juan Cerrillo; el comandante Armando Gutiérrez; el segundo oficial Antonio Martínez; y el también segundo oficial Juan Gómez.
Además de estos altos cargos, también fueron detenidos los policías Margarito Luna y José Abundis, además del chofer de la policía Juan de Dios Torres.
No es la primera vez que policías son vinculados al narcotráfico en el país. De acuerdo al secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), Juan Alcántara, “son los policías municipales del país los que representan el dolor de cabeza de las autoridades federales, que en muchos casos pecan por omisión o comisión, pues o cierran los ojos frente al narcotráfico o colaboran con él”.
Esta información fue confirmada por el ministro de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien reconoció que el pago de los cárteles de la droga a los policías municipales supera en promedio al salario oficial y calculó que para estos sobornos los narcotraficantes destinan al mes unos 100 millones de dólares en todo el país.
García Luna explicó que por ejemplo, en Chihuahua, el estado más violento del país, con más de siete mil muertes en los últimos tres años, han sido evaluados 306 policías estatales y 803 municipales, de los cuales entre los primeros resultaron no aptos para el trabajo 101 (33 por ciento) y de los segundos 495 (el 61 por ciento).
Autor/a: teleSUR-EFE-Patrigrande-ElMundo/vg - FC
Fuente: telesurtv.net


















