Esos valores no significan, sin embargo, que el número de casos aumentó o disminuyó en las regiones brasileras, sino que las fiscalizaciones se enfocaron más en la región Sudeste, hacia la que se le prestaba menos atención antes.
Esos valores "no son una novedad, lo que tuvimos de diferente este año fue la orientación de la fiscalización, que se volcó más hacia [la región] Sudeste, [los Estados de] Paraná, Santa Catarina, Mato Grosso", consideró fray Xavier Plassat, coordinador de la campaña de erradicación del trabajo esclavo, de la CPT.
Un factor que viene permitiendo, desde 2007, una mayor actuación del gobierno federal en las investigaciones es la participación de las superintendencias estaduales del Ministerio de Trabajo en esas investigaciones. De 2003 -cuando se lanzó el Plan Nacional para la Erradicación del Trabajo Esclavo- hasta 2007, el país contaba sólo con la fiscalización del grupo móvil del MTE.
"Este año, la mitad de las investigaciones fue realizada por las superintendencias y la otra mitad, por el grupo móvil. Esa división de trabajo permitió que más acciones pudieran desarrollarse simultáneamente", explicó Xavier.
Para el fraile, la fiscalización del gobierno federal para erradicar el trabajo esclavo no da cuenta del problema, "que es estructural". "Liberar esclavos no elimina la esclavitud, porque devuelve al liberado a la misma condición", afirmó.
A pesar de la crítica, Plassat destacó la iniciativa de la superintendencia del MTE en Mato Grosso, que ha ofrecido capacitación profesional a las víctimas retiradas del trabajo esclavo.
En su evaluación, sin embargo, el problema de la esclavitud sólo se solucionará "cuando el campo tenga un campesinado consciente, una agricultura familiar fuerte y una reforma agraria de verdad", dijo.
Incluso las fiscalizaciones -principal punto de la estrategia gubernamental- "son insuficientes", enfrentan un déficit de equipos, de grupos policiales e "impasses en las concepciones del trabajo", agregó Xavier. De los 74 casos verificados en Pará en 2009, por ejemplo, sólo 34 fueron fiscalizados. De los 28 en Maranhão, solamente diez fueron inspeccionados.
Los datos también muestran que, de los 4.051 liberados, el 47% era explotado en la caña de azúcar, el 18% en otros cultivos, el 14% en la actividad pecuaria y el 6% en el carbón. De los 207 emprendimientos donde se constató mano de obra esclava en el país en 2009, el 50% componían el sector pecuarista; el 11%, vinculados al carbón; el 7%, a los cañaverales; y el 14%, otros cultivos.
Condenas
Las penas para los explotadores de mano de obra esclava, que antes eran puntuales, pueden ser ampliadas, debido a la condena penal de 28 hacendados por la Justicia Federal en Marabá, Pará. La evaluación fue realizada por fray Xavier Plassat.
"La condena es muy emblemática, porque antes no se sabía a ciencia cierta de quien era la competencia para juzgar estos delitos, si de la Justicia Federal o de la Estadual. La decisión del STF [Supremo Tribunal Federal] en 2007 atribuyó la competencia a la Justicia Federal", explicó el fray.
Para Plassat, la "huelga de brazos" de los que luchan contra el trabajo esclavo y los que lo promueven se acentuó en 2009. "El agronegocio hace una presión enorme, intentando descalificar la fiscalización del Ministerio del Trabajo. Ellos dicen que la política debería ser educativa y no punitiva, para dejar al sector en paz", criticó.
Traducción: Daniel Barrantes - Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Robson Braga
Periodista de Adital







